Este 22 de abril, en el marco del Día Internacional de la Madre Tierra, el Comité de Desarrollo Campesino (CODECA), el Comité Campesino del Altiplano (CCDA), el Frente Nacional de Lucha y organizaciones estudiantiles en resistencia de la Universidad de San Carlos de Guatemala llevaron a cabo una movilización nacional desde los cuatro puntos cardinales de la ciudad capital.
La jornada expresó el rechazo a la imposición en la rectoría de la Universidad de San Carlos de Guatemala por parte de Walter Mazariegos, señalada como resultado de un Consejo Superior Universitario cooptado. Las organizaciones reafirmaron su reconocimiento al doctor Rodolfo Chang como único rector legítimo y defendieron la autonomía universitaria.
Durante la movilización, los pueblos reafirmaron que la tierra no es mercancía, sino madre y fuente de vida. Denunciaron que continúa siendo saqueada por el capitalismo y el neocolonialismo, mientras quienes la defienden enfrentan persecución y criminalización.
Las demandas también incluyeron la exigencia al gobierno de dejar de ignorar al campesinado y responder con políticas reales sobre tierra y territorio, recordando que la vida digna, el trabajo y la tierra son derechos de los pueblos.
Se denunciaron las condiciones de hambre en las comunidades, señalando que los recursos existen, pero son desviados por la corrupción y el clientelismo político, afectando la soberanía alimentaria.
Asimismo, se exigió al presidente Bernardo Arévalo romper con los pactos de impunidad en la elección del Fiscal General y garantizar un Ministerio Público al servicio de la justicia y no de intereses particulares.
La movilización también visibilizó la violencia sistemática contra defensores de derechos humanos, denunciando persecuciones y asesinatos que buscan silenciar la lucha de los pueblos.
En relación con los servicios básicos, se exigió la intervención del Estado ante los abusos en el servicio de energía eléctrica, defendiendo su carácter de derecho y no de negocio, y planteando la necesidad de su nacionalización.
Entre otras demandas, se exigieron medidas urgentes para frenar la inflación, reducir el precio de los combustibles y detener los abusos empresariales que afectan directamente la economía popular.
También se rechazó el salario de 66 mil quetzales asignado a diputadas y diputados del Congreso, señalándolo como un abuso frente a la realidad de la mayoría de la población.
Las organizaciones concluyeron que el sistema actual continúa respondiendo a intereses de élites y del capital, y que no habrá cambios reales sin transformaciones profundas.
Finalmente, se hizo un llamado a los pueblos a seguir organizándose y avanzar hacia una Asamblea Constituyente Popular y Plurinacional, con el objetivo de construir un Estado Plurinacional para el Buen Vivir.
CODECA presente. CCDA presente. FNL presente. USAC presente.


